El Omega 3 y sus beneficios

 

¿Qué es el famoso omega 3?

Los ácidos grasos de tipo omega 3 son un tipo de grasa poli-insaturada que se encuentran en la Naturaleza de diferentes formas. Las grasas poli-insaturadas son aquéllas que tienen varios dobles enlaces, lo que quiere significa que son algo inestables químicamente y se modifican cuando las calentamos a altas temperaturas. En este caso vamos a hablarte de las grasas poli-insaturadas tipo omega 3. En este grupo tenemos el omega 3 de tipo vegetal o ALA (ácido alfa-linolénico, que se denomina así porque se descubrió inicialmente en el lino) y los de origen animal (EPA, o ácido eicosapentaeinoico y DHA o ácido docoxahexaenoico). El apelativo ´omega´ es una manera de denominarlas bastante más comercial, y que es mucho más fácil que los nombres tan largos que hemos puesto anteriormente. Siempre es más fácil decir ´sardinas ricas en omega 3´ a que son ricas en ácido docoxahexaenoico y eicosapentaenoico.

¿Para qué sirve el omega 3?

El omega 3 se encuentra en todas las membranas celulares de nuestro cuerpo. Es decir, en la cubierta externa que protege a nuestras células: hígado, músculos, tendones, ligamentos, neuronas del cerebro… y un larguísimo etcétera. Se encargan de proporcionar ´fluidez de membrana´, un término fisiológico que significa que se encargan de asegurar que la célula tenga una buena función y comunicación entre el interior y exterior.

Además, existen numerosos estudios que han demostrado la participación del EPA y DHA, es decir, del omega 3 de origen animal, en la resolución de la inflamación. O sea, que podríamos decir que son potentes anti-inflamatorios naturales. En términos científicos, se encargan de un proceso que se llama ´producción de resoleomics o resolventes´, es decir, permiten que se produzcan todas las fases de la inflamación hacia la resolución o reparación. En resumen, controlan que cualquier proceso inflamatorio y/o de reparación en nuestro cuerpo se produzca adecuadamente y llegue a su destino final, que es la resolución o curación. Por ejemplo, un medicamento anti-inflamatorio solamente ´corta´ el proceso inflamatorio, pudiendo no permitir que este proceso llegue a su destino final, mientras que los resoleomics, los omega 3 de tipo EPA y DHA, permiten que el proceso inflamatorio llegue a su fin

¿Dónde está el omega 3?

Como ya hemos dicho, se encuentra en los animales, tanto terrestres como marítimos, es decir: huevos, carne, marisco y pescado. Eso sí, cuanto más natural es el hábitat del animal y más natural sea su alimentación, más omega 3 tendrá. Por ejemplo, de un salmón de piscifactoría obtenemos la mitad de omega 3 que de un salmón salvaje. 

¿Y cuánto tendría que comer al día?

Pues considerando que 100 g de productos animales de calidad tienen aproximadamente 1 g de omega 3, y que las cantidades recomendadas de omega 3 al día, como efecto anti-inflamatorio y resolutivo, son un mínimo de 4 g al día, deberíamos tomar unos 400 g de productos de origen animal de calidad. Si no puedes llegar a estas cantidades en la alimentación, busca un suplemento con el extra que necesites en forma de EPA+DHA.

¿Pero en qué puede afectar a mi salud una falta de omega 3?

Los estudios nos hablan de que una carencia de omega 3 se nota en 4 semanas a nivel cerebral, pudiendo producir despistes, falta de concentración, irritabilidad… y un largo etcétera. Además, teniendo en cuenta que forma parte de todas las células, no es extraño ver que hasta la Asociación Americana del Corazón recomienda un consumo extra de 2 g al día de EPA+DHA a pacientes con enfermedad cardiovascular.

¿Y entonces, lo notaré también en el rendimiento deportivo?

Pues sí, los estudios afirman que un aumento en el consumo de EPA y DHA de simplemente 1 g al día puede producir una mejoría en la coordinación neuromuscular, es decir, que mejoramos en el deporte que estamos practicando, en sólo 3 semanas. Para problemas más importantes de tipo dolor inflamatorio, el aumento de 2 a 4 g de EPA y/o DHA al día está demostrado que mejora dolores inflamatorios articulares de tipo artritis, en un período de 4 a12 semanas, en función de la dosis y estudio.

Así que si quieres mejorar tu salud en general, tu rendimiento deportivo, evitar o recuperar lesiones (y encadenar), ¡pásate al omega 3 animal! 

Por Begoña Ruiz Núñez es Doctora en Ciencias Médicas por la Universidad de Groningen (Países Bajos) y Fisioterapeuta por la Universidad Complutense de Madrid y directora de Healthy Institute.

Referencias

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