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Epicondilitis: la patología más común cuando tenemos dolor de codo

punto de dolor epicondilitis

Escalada, boulder, entrenamiento en rocódromo, ejercicios con mancuernas en un gimnasio, incluso trabajos manuales. Hay muchas causas que pueden producir dolor en el codo, pero siempre un denominador común: los movimientos repetitivos que producen sobrecarga en las uniones del tendón con el hueso. Estudiemos cuáles son los síntomas, el tratamiento y la prevención de la epicondilitis.

Qué es, dónde duele

La epicondilitis es una inflamación de los tendones que unen los músculos del antebrazo y de la mano con la cara lateral externa del codo. La suelen provocar los movimientos repetitivos de extensión de la muñeca y supinación del antebrazo y puede llegar a convertirse en una afección crónica si no se trata correctamente o no detectamos qué la está provocando. Nos empezará molestando la zona lateral del codo y puede acabar produciendo un dolor intenso que llegará a extenderse a la muñeca y el antebrazo en casos agudos.

Síntomas y tipos

La epicondilitis básicamente tiene un síntoma: dolor en el codo. Se diferencian dos tipos: epicondilitis lateral o codo de tenista (afecta a la musculatura extensora del antebrazo) y la epicondilitis medial (afecta a la musculatura flexora del antebrazo), más típica de los escaladores. Esta última suele ser resultado de largas sesiones de campus, dominadas en barras y movimientos similares.

En las fases iniciales de la patología, el dolor de codo solo hará acto de presencia durante el ejercicio o después de él, pero en fases más crónicas o avanzadas casi cualquier movimiento (sostener un vaso, abrir una manivela, etcétera) podría provocarlo.

5 Claves para tratar la epicondilitis

En Sputnik Salud somos muy conservadores y nos gusta tratar cada patología desde un punto de vista activo implicando a nuestros pacientes. Por eso, en las pautas que te damos a continuación excluimos la cirugía (se trataría en cualquier caso de la última opción).

  1. Lo primero que debes hacer es evitar los movimientos o ejercicios que la provocaron. Una modificación a tiempo ayudará a reducir, eliminar o al menos evitar que se cronifique. Pero, ojo, no estamos hablando de un reposo total, sino de un reposo relativo.Pablo_Lesión_epicondilitis_codo
  2.  Si el dolor persiste o aumenta, deberás acudir a un profesional (traumatología o fisioterapia). Es muy posible que tu diagnóstico sea el correcto, pero piensa que la epicondilitis no es la única razón que provoca el dolor de codo. La sobrecarga muscular, un atrapamiento nervioso en la zona cervical, un esguince de los ligamentos del codo… también podrían estar detrás.
  3. Ejercicios de fortalecimiento de la musculatura antagonista y estiramientos específicos para el tendón te ayudarán a disminuir el dolor y evitarán que la lesión se produzca de nuevo. Dependerá del tiempo de evolución de la lesión, pero es posible que un par de sesiones de descarga y estiramiento sean suficientes, siempre que después tú continúes trabajando tal y como te aconsejaremos en la clínica. En Sputnik Salud siempre tratamos de que nuestros pacientes sean parte activa en el proceso de recuperación, por eso, una vez tratada la lesión, pautamos ejercicios y estiramientos para que la lesión no aparezca de nuevo.
  4.  Una faja de presión en la parte del antebrazo más próxima al codo mientras realizas tu actividad es una solución que puede frenar la patología, pero desde nuestro punto de vista solo se trata de una medida complementaria a las anteriores. Tape/esparadrapo bien aplicado (una práctica muy típica de los escaladores), sin excesiva presión, puede hacer también las veces de la faja.
  5. Una buena medicación con fármacos antiinflamatorios. Al igual que en el punto anterior, en la medicación nunca debe pivotar la solución de una patología y siempre debe estar pautada por un profesional.

Conclusión

Si te duele el codo, identifica el movimiento o ejercicio que te lo provoca. Baja la intensidad del ejercicio sin hacer un reposo absoluto, practica la visualización para hacer pegues de calidad en vez de hacer muchos a un mismo bloque o vía y aprende a estirar y fortalecer la musculatura concreta para frenar ese dolor. Y si esto no es suficiente, acude a un profesional.

Por Rubén Martínez